Podría ser prácticamente una nota en un concurso de modelos. Una rubia, una morocha, las dos altas y muy llamativas, pero la entrevista tiene el objetivo de presentar en sociedad a quienes son dos de las mujeres que participan desde hace años en el Pro de Córdoba.

Patricia Botta es Coordinadora de Mujeres Pro Córdoba, lugar que la invita a organizar cada uno de los eventos de la provincia que tiene que ver con actividades, fechas y temas de mujeres y la comunidad en general. Es licenciada y profesora de Educación Física y maestra y además Magister en políticas Públicas y Sociales.

María Iglesias es presidenta de la Seccional Primera y Directora del Bloque Juntos por Córdoba en el Concejo Deliberante , de profesión Publicista y oriunda de la provincia de La Pampa, específicamente de Alpachiri, un pueblo cercano a Santa Rosa.

 Ambas comenzaron a trabajar desde muy jóvenes. Patricia cuenta que su primer trabajo fue dar clases en una escuela de Arguello Norte ad honorem, a los 16 años, como profe de educación física. “Tome durante un año un turno de la escuela y les di clases”, cuenta.

Mientras que María, daba sus primeros pasos, en una agencia de publicidad de la ciudad capital de la Pampa. ” El primer trabajo donde comencé a ganar mi sueldo. Pero en las vacaciones trabajaba como cajera en diferentes negocios medio día y el otro medio día disfrutaba del campo, de la pileta, de una vida sana al aire libre”, recuerda con orgullo.

Ambas hablan de la mujer que las marco en la vida, ya que acaba de terminar el mes de Marzo. Para Patricia la mujer más importante en su vida y su  referente fue su madre María Cristina, quien ya no está en esta tierra. “era una mujer transgresora para su época. En el sentido de que nos permitió ser libres, nos enseño valores, nos enseño respeto, a compartir, a ser solidarios. Nos permitió hacer cosas desde muy jóvenes como por ejemplo manejar hasta el centro. Vivíamos casi en Vila Allende y mi mama me mandaba al centro a hacer trámites manejando, porque aprendí desde muy chica a conducir autos. Nos enseño a tener responsabilidad. Éramos de una clase media común y compartíamos con los que menos tenían siempre”, cuenta Patricia con amor. Para María también la mujer más importante fue su madre “Ella me enseño todo, todo se lo debo a ella”, dice emocionada.

Patricia además de su ocupación dentro del partido, hace 34 años que da clases de Educación Física en escuelas y asegura que el contacto con el aire libre y la actividad  física es fundamental.

Además de la altura, la belleza, la elegancia y el trabajo dentro del Pro, ambas tienen gustos parecidos. “Tengo muchas plantas, hago muchas plantas y regalo muchas plantas. Creo que estar en contacto con la tierra me hace estar bien y feliz con la naturaleza “, cuenta la morocha amante de las plantas. María Por su parte expresa su buen gusto en la decoración, con lo mínimo que tenga a mano y cada vez que su trabajo se lo permite se va al campo a disfrutar de las plantas y el aire libre.

Patricia brega por el trabajo social y los derechos de las mujeres, mientras ejerce la docencia y María expresa su deseo, dentro del rol de mujer política  “quiero trabajar para hacerle a la gente la vida, cada día un poquito más fácil, mediante un trabajo social intenso para generar oportunidades” dice y afirma ”…es imprescindible trabajar sobre la escolaridad de los que menos tienen asegurando la contención que brinda la escuela y mediante cursos de capacitación en oficios para los mayores de manera que puedan tener una salida laboral”.

Patricia y María, dos de las tantas mujeres especiales que participan dentro del Pro Córdoba. Dos vidas diferentes; una nació cerca de las sierras cordobesas, otra en la llanura pampeana. Un par de ojos marrones y otro de ojos celestes. Ambas representan al género femenino y trabajan para el bienestar de hombres, mujeres, niños y ancianos.